domingo, 29 de enero de 2012

¿Minorías étnicas?


NOTICIAS

PROPUESTA DE MOVIMIENTO CONTRA LA INTOLERANCIA
Piden tipificar el negacionismo del Holocausto en el Código Penal. Movimiento contra la Intolerancia pidió, en el Día del Holocausto, que se modifique el Código Penal para perseguir el negacionismo y se redoblen esfuerzos en la lucha contra el antisemitismo, el racismo y todas las formas de discriminación, en línea con los mandatos internacionales."La hora más trágica de Europa que fue el asesinato en masa de 6 millones de judíos, junto con más de 5 millones de gitanos, homosexuales, discapacitados, opositores al nazismo, incluidos los refugiados españoles del franquismo, es una lección insuficientemente aprendida"
BALAGAN, UN CIRCO BAJO EL SOL.
Una mujer silla que se dedica a la farándula,  un músico callejero al que le salen alas,  Quasimodo  equilibrista…seres nacidos de la fantasía de una mente otrora perturbada. Hoy toman un barniz lúcido de precisión acrobática y emocional al mismo tiempo. Me alegra de que haya girado el mundo y ahora veamos como una opción más lo que antaño hubiese sido una anormalidad entre una caterva de seres inquietantes. Somos diferentes y, aunque la naturaleza de nuestro cuerpo nos determina,  todos tienen un pequeño corazón similar, motor de la gran aventura de la vida. Puede que soñemos, puede que pisemos con decisión la tierra que nos ha visto nacer… Pero somos tal y como nos mostramos a la luz del mundo, tan excelsos como miserables. Bajo este sol que nos ilumina aprendemos a ser funambulistas, acróbatas, ilusionistas, payasos, domadores de fieras. El nuevo circo nos enseña algo muy valioso: La vida no es como nos la han contado.
 Más allá de la metáfora de estos seres maravillosos se oculta una realidad más prosaica. Somos limitos e inconscientes de nuestra finitud. Queremos creernos trascendentes y la única trascendencia se halla en los matices de la diversidad. En el éxtasis de un rostro ajado, de un gesto torcido, de una sonrisa imperfecta. 
 

miércoles, 25 de enero de 2012

Se dice "diversidad funcional"

Respétame, tengo sentimientos. Yo no soy mi discapacidad, lo que soy es: una persona. No soy subnormal, funciono de otro modo. No soy “un down”, soy Javier.
 

domingo, 22 de enero de 2012

Desde el egoísmo a la solidaridad

La falta de solidaridad en una persona es el resultado del egoísmo. Por egoísmo entiendo el comportamiento habitual de la persona que concentra su atención y su energía en la búsqueda de su propio bien y no considera para nada el bien,  la conveniencia o los derechos de los demás en todo lo que hace. El egoísmo es un comportamiento primitivo e inmaduro. Se observa en estado puro en los seres humanos cuando más indefensos son, en los bebés y en los niño, en los cuales el instinto de conservación domina los comportamientos de estas indefensas criaturas. Es un signo de madurez cuando pueden pensar en los demás y ordenar sus apetencias, deseos e inclinaciones a las demandas que genera la existencia de los otros.
Cuando se trata de una polis o de una sociedad políticamente organizada, cualquiera que sea su tamaño o complejidad caracterizamos la falta de solidaridad como un estado de cosas en que o bien reina la anarquía o una completa ingobernabilidad, o bien gobierna una dictadura de personas o grupos de personas que imponen arbitrariamente su voluntad a los demás. Es, en el ámbito colectivo, la misma situación de primitiva inmadurez que consiste en no reconocer la existencia, el valor y la dignidad, así como los derechos de los otros. Las sociedades también han tenido que crecer para salir de ese estado infantil.

En el curso de la historia, las sociedades organizadas han hecho una peregrinación lenta y penosa de situaciones de anarquía, desgobierno, arbitrariedad y dictadura, que no se han caracterizado por demasiado respeto a todos los individuos y a sus derechos,  de todo lo cual la institución de la esclavitud es un resumen y un compendio, a un estado de cosas con una buena gobernación, democracia y regímenes políticos que han respetado los derechos de todas las personas sin discriminación alguna. (…)
 (…) Solidaridad es la cualidad de un comportamiento (actuar con  solidaridad) que lleva a reconocer en la práctica, cuando quiera que se presente la ocasión,  que estamos obligados a contribuir y cooperar al bienestar de los demás. Es una cualidad de la acción de las personas y de los grupos humanos en la vida social. No es simplemente un tipo de discurso, una actitud o un talante. Es una cualidad de la acción, que por lo tanto sólo en la acción se manifiesta y se da a conocer, y sólo en la acción se realiza plenamente, completa el ser de la solidaridad.
"De la esclavitud a los derechos humanos" Luís de Sebastián. Ed. Ariel

Racismo aún


domingo, 15 de enero de 2012

Los colores del amor

Consideraciones para el profesorado y trabajadores y trabajadoras del sector educativo.
A la hora de educar tenemos que tener en cuenta…
•    El desconocimiento general que se tiene en los centros escolares sobre la diversidad afectivo-sexual. Por lo que es conveniente iniciar el proceso con la información y la formación.
•    Presunción de heterosexualidad, normalmente damos por hecho que nuestros compañeros y compañeros de trabajo, el alumnado es heterosexual y por tanto ya estamos encorsetando bajo un solo patrón a todas las personas. Tienes que tener presente que entre tus compañeras y compañeros, entre tus alumnos y alumnas existen personas gays, lesbiana, bisexuales y transexuales (según diferentes estudios un 10% de la población es homosexual).
•    Favorecer un clima de respeto a la convivencia y a la diversidad de todas sus manifestaciones, diferentes culturas,  diferentes rasgos morfológicos (altura, complexión, distribución de los rasgos…) y también a la diversidad afectivo y sexual es permitir que todas y todos tengamos un hueco.
•    Visibilizar la homosexualidad, bisexualidad y transexualidad favorece la erradicación de la homofobia, bifobia y transfobia. Ser gay, lesbiana o bisexual es algo totalmente natural, tener fobia a las personas LGTB si genera conflictos y puede favorecer la falta  de una convivencia saludable y adecuada en el centro.
•    El lenguaje es heterosexista, y lleno de estereotipos despectivos hacia aquellas personas que se consideran no heterosexuales. Chistes de “mariquitas”, expresiones como “mariquita el último”, “es de la acera de enfrente”; alusiones de todo tipo, están minando la autoestima de los adolescentes y pueden dar lugar a situaciones de conflictos. El lenguaje puede llegar a ser muy agresivo porque se utiliza para intimidar, someter,  humillar y ridiculizar. Hemos de trabajar para hacer el lenguaje neutro que no haga sentir a nadie como excluido.
•    La asociación que socialmente aparece con frecuencia de la homosexualidad, bisexualidad o transexualidad con la promiscuidad y las enfermedades de transmisión sexual o VIH-SIDA también contribuye al rechazo de las personas LGTB. Por eso es muy importante acabar con estos estereotipos y vinculaciones.
•    Contagio del estigma. El silencio es permisivo y normaliza. Un prejuicio muy extendido es que se considere que todas aquellas personas que están cercanas a personas con otras opciones sexuales, transexuales o bisexuales, pueden ser o son también gays, lesbianas, transexuales o bisexuales. Ese miedo por verse identificado o identificada es el que provoca que muchas gentes ante conductas homófobas o sexistas, permanezcan como agentes pasivos, no hagan ni digan nada. Deconstruir este prejuicio y romper este silencio permisivo es contribuir a que todas las personas puedan expresar su orientación sexual con total libertad.
•    No existe ningún tipo de apoyo administrativo para aquellos centros que quieran desarrollar programas de innovación sobre diversidad afectivo-sexual, como si este tema saliesen fuera del centro escolar y no estuviese contemplado en la normativa educativa.
El amor y el sexo no son cosas de un solo color. Guía didáctica. CCOO, COGAM, FELGT.

martes, 10 de enero de 2012

La coeducación, una asignatura pendiente

“Las mujeres son educadas para satisfacer las necesidades afectivas de los demás, para responder emocionalmente de sus hijos, maridos, compañeros de trabajo… Les crecen unas antenas afectivas que les alertan sobre las necesidades de los demás.  Ayudan a los que tienen junto a sí y procesan las emociones  desagradables que surgen  en la vida”.
                                                                     
  E.L. Eichenbaum y O. Orbach (psicólogas) (1987)

Desde la infancia las personas son educadas en función del sexo: A la mayoría de las bebés se les pone un traje rosa y a la mayoría de los bebés, azul; cuando crecen un poco se les da juguetes diferentes, Se les suele hablar y coger de distinta manera y se espera que los niños actúen de diferente formas que las niñas. A través de gestos, juguetes, comentarios y la realización de las distintas tareas se va orientando a los niños y a las niñas hacia el desarrollo de distintas habilidades, capacidades y actividades. 
Así, cuando las niñas juegan con muñecas o con juguetes relacionados con la enfermería o el cuidado de otras personas, están aprendiendo a atender a las necesidades ajenas, a realizar la actividad afectiva y los cuidados que han visto hacer a sus madres y a otras mujeres. Los juguetes de los niños son bien distintos, e incluso a algunos de ellos, los bélicos, requieren el desarrollo de actitudes opuestas a los cuidados y a la capacidad para atender a las necesidades y sentimientos ajenos. Si un niño siempre juega con pistolas, tanques y muñecos y videojuegos donde los protagonistas agreden a quienes consideran sus enemigos, tendrá menos capacidad para tener en cuenta los afectos, los sentimientos y las necesidades ajenas. Su capacidad para desarrollar la empatía (ponerse en el lugar de la otra persona, teniendo en cuenta sus sentimientos) y para relacionarse de manera cooperativa y pacífica quedará limitada, y probablemente tenga que reprimir sus afectos para demostrar que es un hombre como el que ha visto en videojuego, películas, etc.

Esta educación hace que tantas personas sientan malestar cuando se relacionan con el otro sexo, puesto que existe un desequilibrio entre la educación de las mujeres (más orientada hacia la entrega, el cuidado y el apoyo a otras personas) y la educación de los hombres (más orientada hacia el logro personal y la obtención del afecto y la atención de las mujeres). El desencuentro perjudica fundamentalmente a las mujeres, aunque también a los hombres y a la relación entre ambos, y se vuelve especialmente grave en los casos de violencia contra las mujeres. En estos, los hombres que han aprendido a usar la violencia como medio para alcanzar sus fines suelen recurrir a ella cuando sus objetivos no concuerdan con los de las mujeres, y la utiliza para imponer así sus deseos. En estos casos, estos hombres están considerando que ellas deben satisfacer sus necesidades y deseo, sin tener en cuenta los de estas.
Aunque la educación no influyen de la misma manera en todas las personas y muchas piensan que están educando en los mismos valores y actitudes de los chicos y las chicas, la mayor parte de los libros de texto, las películas, los videojuegos, los juegos infantiles y las familias reproducen la desigualdad que existe en la sociedad. (...)
¿Educamos igual a nuestros hijos y a nuestras hijas? Trabajo y convivencia. Sara  Añino Villalva (CEAPA, 2004)